domingo, 23 de julio de 2017

Conflictos.

vemos de lejos las luces del alba.
las luces de un nuevo mañana lleno de esperanza.
pero nosotros creemos que las alcanzaremos.
estamos atados con cadenas a la eterna oscuridad.

Los pensamientos nos envuelven como un manto sagrado y en vez de protección nos ofrece inseguridad y vacio, el vacio interno es lo que amamos algunos, otros lo odian, pero recuerden antes de nacer eran la nada en el útero de su progenitora.

y las traiciones, esa vil palabra que nos encarniza desde el interior, las cuales odiamos con toda la amargura de nuestra perpetua alma, donde maldecimos a palabra pura y dura. Y si recordamos a esas personas que fueron alguna vez una buena compañía o una persona de confianza, las queremos someter a las llamas eternas del infierno, quemar cada centímetro de su cuerpo, para que sufran y nosotros deleitarnos con los alaridos que dan, regodeandonos en diversión y risas descabelladas.

Ahora solo nos queda esperar.
Esperamos hasta que las 7 trompetas suenan.
Aguardamos las plagas para que nos devoren.
Tanteamos dentro de nosotros mismos para ver si nos queda alma.
Permanecemos atentos a las llamas del destino.
Recogemos nuestra propia miseria para devorarla nuevamente.
y volvemos a apagarnos con la expectación de que en un nuevo día cambie, pero en el fondo de nuestra conciencia repugnante sabemos que no va a ser así.

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