y que hacer cuando la soledad te ahorca con sus manos gélidas?
si alguien sabe que hacer contra eso, dígamelo.
el refugio de los libros y música va agotándose y estrechándose como la brecha que une el océano gris con el horizonte. pero el sol no baja porque dice que no ilumina a los espectros neblinosos.
antes amaba el movimiento, la risa, el baile...la vida. pero estos no son mas que una ínfima euforia pasajera que sus constantes se acaban en minutos por no decir segundos, porque el recuerdo que les precede puede llegar a la nostalgia desesperada de volver a querer vivirlos.
ahora de amarlos en un momento los deteste, porque me levantaba cada día, esperando estar muerto y ahí estaban. como constantes en derivadas. luego aprendí a tolerarles, porque si yo las odiaba ¿quien soy yo para quitárselas a las personas? no soy tan egoísta. Aun.
Ahora las veo como un desecho. no suman ni restan, si ríes se te pasa en minutos, si bailas el cansancio se va, si vives...en algún momento morirás o dejaras de existir, porque polvo eres, polvo seras.
Me refugio en mi trabajo para no pensar, lo se y lo admito, estoy roto, porque los recuerdos me atormentan como agujas oxidadas. a veces las siento que están debajo de mi piel incitándome a que rememore el ayer.
Mis enfermedades no han remitido. Ahora estoy con el temor de que tenga el virus, mi carcinoma renal parece que se expande de nuevo y mi cabeza es apuñalada con migrañas.
pero debo permanecer impasible. Es mi trabajo.
Debo de mantener la mascara, debo ser el hijo responsable, el trabajador modelo, el ciudadano promedio.
Ese mismo que se pudre en las paredes de un corazón sin aliento y que casi toma cerbera pura solo para acallar las voces de un interior sin color.
estoy plagado con la anomalía de querer sentir algo mas que neutralidad desecha.
sueño, viajo, veo, toco, pruebo, huelo...pero no siento nada ni siquiera el deleite de un sabor olvidado.
trate de volver a sentir las esencias de un perfume que por allá en 2016 lo utilizaba en pasantias y alguien muy amado me iba a ver.
pero no sentí nada. ni nostalgia, ni placer. Sentí que fue una perdida de tiempo.
mis dedos atrofiados volvieron a entonar un violín olvidado que recogía polvo en una esquina. pare a los 15 minutos porque no soportaba la idea de tenerlo en las manos, me quemaba, lo odiaba.
lo único que tolero ahora, es plantar mis rosas, y me agradan porque las espinas al clavármelas me recuerdan que aun puedo soportar dolor.
he perdido el sentido y el norte, lo se. pero eso no es lo que mas me preocupa, estoy varado en el puente de la soledad, sentado en su borde contemplando la negrura que hay abajo de este.
2 veces caí del puente y sobreviví. pero con sus consecuencias.
creo que si lo ahogo por 3era vez, no sobreviviría. lo que me aterra es que eso me haría feliz.
encontraría mi gran quizá y dejaría una baraja de cartas, con el comodín en el principio.
porque a la final soy un comodín que se puede desechar fácilmente.
E.J