domingo, 18 de octubre de 2020

Dias.

Pues hoy.
Hoy decidí intentarlo de nuevo.
Solo me golpee y rodé unos 3 metros en la calle.
Pues a veces morir es difícil cuando lo quieres.
aveo blanco, como maldigo tu carrocería y sistema de frenos.
Los utlimos días raros como una pintura rupestre hecha por tinta química variada. los arañazos en todo mi cuerpo a partir de la ansiedad atrapada en un bote de basura llamado cuerpo mio. Dias tan grises como el humo de mi cigarrillo barato lleno de alquitrán. Sangro pero no duele, corto pero la carne es de otro. veo en tercera persona. Mi mente divaga por cuartos espaciosos llenos de recuerdos rotos como un espejo vestido de diana de tiro.
Como mirlo herido volando contra una pared para acabar con sus alas. Punto gris cual rareza que vive en un papel donde se encuentra mi rostro demacrado y mis ojos idos 
las palabras justas no llegan a mi boca la cual se convierten en lava mentirosa. pues quiero pero no lo digo por el miedo de tu ser. Frio sol de 32 grados, caliente agua fresca, cabeza volátil como ladrillo de arcilla.
pues las canciones para no decir te quiero rezumban en los audífonos conectados al pedestal de un corazón apagado con sintonia AM.
Solo para que mi ultimo grito silencioso tan patético, tan vergonzoso, tan vulgar y tan común sea escuchado por alguna paloma blanca.


Solo
Quiero
Ser
Amado.

Lento pero esto es puro sentimiento. Mi nombre es Eduardo,
Si alguna vez me ves caer,  preocúpate por si miento.

domingo, 12 de julio de 2020

neutro.

y que hacer cuando la soledad te ahorca con sus manos gélidas?
si alguien sabe que hacer contra eso, dígamelo.
el refugio de los libros y música va agotándose y estrechándose como la brecha que une el océano gris con el horizonte. pero el sol no baja porque dice que no ilumina a los espectros neblinosos.
antes amaba el movimiento, la risa, el baile...la vida. pero estos no son mas que una ínfima euforia pasajera que sus constantes se acaban en minutos por no decir segundos, porque el recuerdo que les precede puede llegar a la nostalgia desesperada de volver a querer vivirlos.
ahora de amarlos en un momento los deteste, porque me levantaba cada día, esperando estar muerto y ahí estaban. como constantes en derivadas. luego aprendí a tolerarles, porque si yo las odiaba ¿quien soy yo para quitárselas a las personas? no soy tan egoísta. Aun.
Ahora las veo como un desecho. no suman ni restan, si ríes se te pasa en minutos, si bailas el cansancio se va, si vives...en algún momento morirás o dejaras de existir, porque polvo eres, polvo seras.
Me refugio en mi trabajo para no pensar, lo se y lo admito, estoy roto, porque los recuerdos me atormentan como agujas oxidadas. a veces las siento que están debajo de mi piel incitándome a que rememore el ayer.
Mis enfermedades no han remitido. Ahora estoy con el temor de que tenga el virus, mi carcinoma renal parece que se expande de nuevo y mi cabeza es apuñalada con migrañas.
pero debo permanecer impasible. Es mi trabajo.
Debo de mantener la mascara, debo ser el hijo responsable, el trabajador modelo, el ciudadano promedio.
Ese mismo que se pudre en las paredes de un corazón sin aliento y que casi toma cerbera pura solo para acallar las voces de un interior sin color.
estoy plagado con la anomalía de querer sentir algo mas que neutralidad desecha.
sueño, viajo, veo, toco, pruebo, huelo...pero no siento nada ni siquiera el deleite de un sabor olvidado.
trate de volver a sentir las esencias de un perfume que por allá en 2016 lo utilizaba en pasantias y alguien muy amado me iba a ver.
pero no sentí nada. ni nostalgia, ni placer. Sentí que fue una perdida de tiempo.
mis dedos atrofiados volvieron a entonar un violín olvidado que recogía polvo en una esquina. pare a los 15 minutos porque no soportaba la idea de tenerlo en las manos, me quemaba, lo odiaba.
lo único que tolero ahora, es plantar mis rosas, y me agradan porque las espinas al clavármelas me recuerdan que aun puedo soportar dolor.
he perdido el sentido y el norte, lo se. pero eso no es lo que mas me preocupa, estoy varado en el puente de la soledad, sentado en su borde contemplando la negrura que hay abajo de este.
2 veces caí del puente y sobreviví. pero con sus consecuencias.
creo que si lo ahogo por 3era vez, no sobreviviría. lo que me aterra es que eso me haría feliz.
encontraría mi gran quizá y dejaría una baraja de cartas, con el comodín en el principio.
porque a la final soy un comodín que se puede desechar fácilmente.

E.J

miércoles, 27 de mayo de 2020

Cuarentena.

las teclas de un semáforo en verde a las 23:00 horas en una avenida podrida del norte de nuestra incesante ciudad que no duerme ni en tiempo de una cuarentena obligatoria siempre rota por los olvidados y malditos que los encuentras recogiendo botellas y harapos sucios, porque ñaño, la letra los tienen mal.

Al alza del sobreprecio por este motivo tan desgraciado. productos al triple de su precio normal y el guayaco promedio que es un ser madera de guerrero buscando el pan de cada día se pone a tejer placebos, a hacer deliveris, a vender la poderosisima rama de eucalipto para "nebulizaciones" (severo gravity que se hacen y salen mas turqueadotes que estudiante de filosofía).

la limitación de salir, las disputas intrafamiliares en épocas cuarentinescas dignas de una una revistas de chismes tal cual como el chismometro del diario extra. la creatividad escondida en niños empezó a salir así también como empezó a menguar por el acceso ilimitado a interne que tenían día a día. amor, felicidad, lujuria, aburrimiento, creatividad encerradas en unas insufribles 4 paredes que guardan historias mas turbias que un amor de nochevieja.
los trabajadores con miedo de salir a la calle con un pobre cubre bocas pero saliendo así al fin y al cabo solo por tener que dar de comer a sus hijos, tratar de sobrevivir un día mas con el temor de un virus tan latente como una gripe transmitida por un beso de pasión o un simple roce de manos. los expresos abarrotados de gente lista para "camellar" sin saber que ese mismo día su empresa los liquidarían o los dejaran sin sueldo hasta nuevo aviso. grande mi Ecuador querido.

muertos en las calles, hospitales abarrotados, el sistema de sanidad colapsado gracias a la gestión de dudosa por no decir horrible de los dirigentes. niños, madres, hombres perdiendo la cordura al ver las noticias de cuantos contagios se daban por día. Los adultos mayores "psicoseados" compraban y se abarrotaban de alcohol y de gel sanitizantre como para sobrevivir una guerra, y lo que mas no entiendo aun, los rollos de papel higiénico que se vendían no por unidades, sino por cajas...¿que tenian que ver?

dirigentes que dicen que la educación superior publica no es "necesaria" las clases online que son solo accesibles para 20 de 30 alumnos, las salas de ZOOM abarrotadas de hasta 50, el sistema de telemedicina que es una completa porquería y desastre, y las peleas en casa solo por  querer utilizar la única computadora disponible solo para trabajar y llevar un pan con agua a la boca.

Mi nombre es Eduardo, soy un escritor de porquería y un funado mas de la ciudad áspera, risueña y pútrida de Guayaquil Aveces tan bella como un amanecer después de una eterna tormenta y otra veces tan fea y corrupta como metropolitano quitando mercadería y puestitos de comida en un núcleo y corazón de esta. La bahía.

sábado, 9 de mayo de 2020

Encierro y asfixia.

alargando unos momentos dados que se alzan frente a un alba de color turquesa.
mientras que la luna aun no se va completamente del cielo
me limito a mirar las carreteras llenas de pausa momentánea

Cual puma se limita a mirar a su presa
los combatientes del cemento endurecido
quieren encontrar el sustento diario
solo para poder vivir un día mas.

Toska.

las noches se revelan como lluvia pesada
queriendo aliviar el fragor de las pisadas inexistentes
casas tan ruidosas como silenciosas por los gritos y las risas
y otras silenciadas por el miedo acarreante.

amor incesante y odio encarnado encerrado
en las cuatros paredes, como un estado lleno de interrogacion,
esta oscuro alrededor, pero te sientes cálido.

cegados por la pandemia de la ignorancia
cometiendo el olvido
viviendo la penuria
conteniendo la indignación.

дома молчат


ligues cuarentinescos
amistades encarnadas como cristal olvidado
amor en tiempos de cuarentena los cuales son la fachada de la perfección perdida en el que dirán
Odio contenido en un suelo de pisadas absurdas.

No puedes bailar
no puedes correr
no puedes gozar
¿que puedes hacer?
        Nada
¿y entonces que harás?
Sobrevivir y esperar a que gane el mejor postor.

porque son las cosas que no necesito.


Escrito #1
cuarentena obsesiva.