martes, 14 de agosto de 2018

Eres todo lo que me mentiste.

yo solo queria ver, la via entera de tu alama, queria ver unos ojos cafes como las almendras recien recolctadas, queria conocerte como una abeja snicera a una flor, que eres? ¿quien eres?, rondando en mi cabeza como un pensamiento suicida

Ahora solo somos cicatrices, cayendo en un olvido, pesadillas eternas. Estamos rotos.

queria tomar lo que esmio, pero fue tomado por una persona ajena a un viaje, solo queria escuchar los acordes de tus manos abrazando, queria darte un refugio de ladrones, donde te sientas pura.

pero caemos, no podemos respirar en la cida, estamos en flamas, cayendo como estrellas destinadas a apagarse.

ven cariño, no le temas al segador, solo toma mi manos y descenderemos al abimsal yugo de sentimentalismo vacio y dependencia emocional altanera.

Tu nombre es tan pronunciado en circulos bajos, que ya eres parte de esa ciudad fetida, pequeña como un bosque pero tan salvaje como un leon, adictos al sinsabor y a un polvo magico, humos de shaman y cuadros del bosco.

Tus piernas morenas como ramas de un roble taimado. tu delgadez significativa de un nudo marinero, tus ojos de avellanas recogidas y tu universo mental. Llevas delirio y locura, arrebatos de pasion seguidos con una tristeza inquebrantable. Te describo de mil  y un maneras pero en solo hay algo en comun de todo esto. Emites maldad.

Solo escoges una sonrisa diferenciada, solo por un leve momento. Reflejas que no eres quien dices ser, que no eres totalmente humana, eres solo alguien disfrazada de humana.

Me hiciste perder mi religion y una vez te lo agradeci.
pero no mas.
Maldad aunque seas fiel parte de mi vida, necesito dejarte ir. A toda promesa vacia generada por unos labios de tulipanes secos. Estas enferma, sufres, te marchitas. Pero todo por tu torpeza miscelanea, o por el leve toque de ironia que emites en tu aura desdichada. Entraste dentro de mi, ocupaste el museo al que llamo alma, pero ya no mas.

Desearia que hubiera sido un sueño
estoy en la calle, estoy parado viendo la farola
perdiendo mi brillo, estoy dejando ir tu risa
tus canciones. Quiero olvidarte
intenta no morir sin los titeres los cuales manejas.

el hogar es hermoso, pero no hay hogar para mi, pero cariño, aun sigo quemandome por ti.

Eduardo.

domingo, 20 de mayo de 2018

Cuarto #20

No es algo normal lo que escribiré hoy.
Escribo desde Quito señores, estoy muy lejos de casa escuchando blue oyster cult en el apartamento 12 de un hostal olvidado.
Estoy que me quemo un poco con una botella de aguardiente (acá cada cuadra tiene una licorería xd ).
Vida nocturna, vida llena de prejuicios, estoy hospedado por la zona de fiestas, he visto a 3 transexuales entrar en el mismo cuarto y a dos lesbianas mirando a un señor de 60 años con lascivia, el panorama es raro, pero me siento a gusto.

prostitutas en los cuartos aledaños, vendedores de felicidad limitada en la puerta, y el jefe del hostal cogiéndose a la empleada de limpieza en el cuarto privado y yo, un futuro militar (sale a relucir la ironía) estoy en el centro de todo con la música al tope de lo soportable escribiendo en una laptop del 2010.

como dice la cancion, el tiempo es la esencia, la esencia de lo cuerdo que estoy aun asi al escuchar gemidos prohibidos y teatrales en el cuarto #19, porno auditiva para el que antaño fue un amante del sexo sin sentimientos y ahora tiene una abstinencia peor que monje tibetano.

La prostituta del cuarto #13 tiene 17 años, es de machala pero escapo de su casa por su padre violador, vive en ese cuarto desde hace 6 meses, paga con 2 mamadas cada quincena y 50$ por el mes.

Me dio su tarifa 15$ la hora, no la necesitaba, solo le dije que estaba de paso y no me interesaba alguna aventura semidivina estos meses.

Pero los pague, pague para saber las vivencias diarias de una prostituta abandonada al martirio de una vida sin ninguna vaguedad moral y sobreviviendo por dolares manchados de semen, llámame idiota raro, pero la curiosidad te lleva a lugares tan bajos que te sorprendes.

un cuarto pequeño, solo 1 cama, 1 velador, 1 televisor genérico, hasta ahí normal, pero lo que menos piensas es que una prostituta tenga un santuario de libros y vinilos de pink floyd y escucharlos cuando hace su trabajo, el cuarto reincido huele a semen pasado, a sentimientos perdidos, a inocencia olvidada y el inolvidable olor del sudor sexual, ese inolvidable olor que evoca recuerdos trágicos a este humilde servidor.

la veo, solo tiene un sujetador rojo y una tanga negra, lo normal en su profesión, pero en el centro de la braga negra asoma un gato bordado, tan inocente que da miedo, como ve que no pasara nada de lo que usualmente hace, prepara 2 cafés bien cargado (alabe sus curvas al agacharse a recoger el sobre de azúcar) y comenzó una hora inolvidable.
es alta, aun para los estándares normales, creo que mide 1.85, blanca, ojos verdes como un billete de dolar gastado, boca semicorazonada, empieza con una frase encantadora como aterradora: "Los fantasmas del pasado me azotan a carne viva, en la noche me siento real, y solo me siento querida momentáneamente por 15$, los cuales pueden llevar a un minuto de extasis o a 60 de decepcion"
me recordo que la vida que llevamos normalmente es asi, 1 momento hermoso y el resto de momentos son genericos y grises.
de ahi la conversación se transformo en palabrería sobre tabúes sexuales y vivencias con sus clientes que pudieron llegar a ser algo mas que solo 1 hora, ella tiene sueños, ella es mas humana que los que rondan en una calle con un traje caro y se hacen pudientes con una biblia en mano.
ojos verdes y alta, le di un sobrenombre poco comun que le gusto "fantasma del verde mañana", ella espera todos los dias frente a una puerta mirando hacia el horizonte con sus ojos verdes dolarizados, solo para poder sobrevivir en una ciudad de pecado de la cual ella forma parte orgullosa.

Eduardo Jurado P.


martes, 3 de abril de 2018

Asedio.

Decidido a tener una noche como las demás.
recordando el mero pasado lleno de cristales rotos enmarcados en el cuadro de la inmadurez.
mi cabeza es un pi: 3.14 razones por las cuales estoy apagado. (se que entenderá la referencia)

el sonido de un bajo marcado resuena en mi cabeza, tiranías sexuales y orgías de pensamiento me embarcan en un viaje, lleno de puertas sin abrir, y pensamientos enjaulados en el fondo de un cerebro con malformación temprana.

mi conciencia me guía por una autopista, llena de baches llenos de lagrimas amnesicas, lleno de pensamientos marchitos y de frases inefables.

como un ente taciturno adicto al trabajo y a el eterno amante del hombre deprimido, un humilde cigarro colgado del alfeizar de una ventana innombrable, la lluvia merma y limpia la suciedad de una ciudad en decadencia, la odio y la detesto a la vez.

eligiendo mi confesión eterna que me acompañara como virgilio busco algo de que arrepentirme, y no me sorprendo, no me arrepiento de casi nada, solo me arrepiento de haber estado en un coma etilico mientras Gab moría, Es lo único de lo que me arrepiento.

Los pecados marchitos frente a una vela llenada de mentiras, los segundos transcurren, me apago junto con la vela, imagino un camino rojo lleno de perdón, el perdón que nunca llegara, imagino un castillo lleno de alfileres, cada alfiler es una persona a la cual le he hecho daño.

los ángeles del asedio se que me crucificaran frente a la habitación de un hospital, viendo como la mujer que quise con toda mi vida muere lentamente, no pude salvarla por mi historial de alcoholismo y drogas.

Me odio totalmente.

solo sigo aquí porque en su ultima carta, con la letra mas hermosa y adornada posible me escribió solo una palabra..."Vive"

no me arrepiento de haberme emborrachado un 6 de enero a puertas de una muerte sin igual, buscando para al final no encontrar nada, solo un cuerpo vacio, lleno de esperanzas marchitas y con un fulgor apagado en los ojos.

No me arrepiento de vagar en las noches y golpear a malnacidos.

No me arrepiento de ser tan doble cara con los míos, ser un estafador y un aprovechado.

Entre los elementos de un cuadro sin pintar, como picasso en su adolescencia pintaba cuadros de personas sin vida, así soy hoy en día, fui verdugo del inocente y el bastardo de las opiniones maldichas, puedo considerarme arte basura o simplemente desperdicio de un pincel dañado, quizás el renacimiento de mi alma no es una opción.

Mientras otros encuentras su razón de ser, o su esperanza...yo a mis pocos 18 años que tengo, una nimiedad para algunos, un eterno calvario para mi, he perdido mis ilusiones, razones y esperanzas.

mis familiares me han preguntado si le tengo miedo a la muerte
yo tajantemente les he respondido: "No le tengo miedo, porque que seria el ser humano sin que la muerte este al alcance de este?"

Mi asedio mental esta empeorando, voy a drogarme con lo que sea para limpiar mi conciencia momentáneamente.

Eduardo.

viernes, 30 de marzo de 2018

Huracan.

botellas arremolinadas dentro de una bolsa de basura. Cigarrillos rotos a una mitad sin una cadencia.
un cuadro de la ultima cena un 0 marcado en la pared, y un 1 dibujado en su espalda.

La sala huele a incienso y a perfume barato, una guitarra partida en 2 descansa en el sofá, la puerta es completamente negra y sus paredes están pintadas de color pastel,

un recorrido de 7 metros que se vuelve un recorrido de 7 millas, los 0 y 1 bailan acompasados, anochece, la trancision del atardecer y el anochecer, el punto medio de esta maravillosa simbiosis, se siente como un teatro dejándose de iluminar para pasar a una metamorfosis entre sombras y cuerpo.

la noche llega y las velas se encienden, con una mascara para ocultar la, el cuarto huele a drogas y a masturbación femenina.

se contrae, se mueve, un oso de peluche mira con interés la escena, una vela se apaga y sus hermanas la vuelven a encender. Le brillan los ojos de excitación o interés, no me decido por ninguna de los 2.

es lo suficientemente mayor para no ir a la cárcel pero también lo suficientemente inocente como para sentirte culpable.

Me levanto, me da una patada  en el pecho y me vuelve a sentar.

El cuarto se torna mas oscuro como cueva sin fin, la boca de lobo. Siento movimiento a mi alrededor. un brasier me tapa los ojos y una tanga ata mis manos.

Se mueve como un huracán, y su respiración es un aliento agónico del desierto. un baile árabe mezclado con  el erotismo de un baile americano.

me sisea al oído "no tengas miedo" y al instante desaparece su presencia, un zumbido y un cigarrillo encendiéndose.

Me lo da
Lo tomo
le quemo un pecho
Gime
lo paso por su espalda desnuda
El 1 ya tiene un punto aparte.

No se si inicia conmigo o si termina conmigo la senda de erotismo inocente.
solo se algo
No se ve nada mal lo que vaticina el huracán.

Eduardo Jurado P.