miércoles, 27 de mayo de 2020

Cuarentena.

las teclas de un semáforo en verde a las 23:00 horas en una avenida podrida del norte de nuestra incesante ciudad que no duerme ni en tiempo de una cuarentena obligatoria siempre rota por los olvidados y malditos que los encuentras recogiendo botellas y harapos sucios, porque ñaño, la letra los tienen mal.

Al alza del sobreprecio por este motivo tan desgraciado. productos al triple de su precio normal y el guayaco promedio que es un ser madera de guerrero buscando el pan de cada día se pone a tejer placebos, a hacer deliveris, a vender la poderosisima rama de eucalipto para "nebulizaciones" (severo gravity que se hacen y salen mas turqueadotes que estudiante de filosofía).

la limitación de salir, las disputas intrafamiliares en épocas cuarentinescas dignas de una una revistas de chismes tal cual como el chismometro del diario extra. la creatividad escondida en niños empezó a salir así también como empezó a menguar por el acceso ilimitado a interne que tenían día a día. amor, felicidad, lujuria, aburrimiento, creatividad encerradas en unas insufribles 4 paredes que guardan historias mas turbias que un amor de nochevieja.
los trabajadores con miedo de salir a la calle con un pobre cubre bocas pero saliendo así al fin y al cabo solo por tener que dar de comer a sus hijos, tratar de sobrevivir un día mas con el temor de un virus tan latente como una gripe transmitida por un beso de pasión o un simple roce de manos. los expresos abarrotados de gente lista para "camellar" sin saber que ese mismo día su empresa los liquidarían o los dejaran sin sueldo hasta nuevo aviso. grande mi Ecuador querido.

muertos en las calles, hospitales abarrotados, el sistema de sanidad colapsado gracias a la gestión de dudosa por no decir horrible de los dirigentes. niños, madres, hombres perdiendo la cordura al ver las noticias de cuantos contagios se daban por día. Los adultos mayores "psicoseados" compraban y se abarrotaban de alcohol y de gel sanitizantre como para sobrevivir una guerra, y lo que mas no entiendo aun, los rollos de papel higiénico que se vendían no por unidades, sino por cajas...¿que tenian que ver?

dirigentes que dicen que la educación superior publica no es "necesaria" las clases online que son solo accesibles para 20 de 30 alumnos, las salas de ZOOM abarrotadas de hasta 50, el sistema de telemedicina que es una completa porquería y desastre, y las peleas en casa solo por  querer utilizar la única computadora disponible solo para trabajar y llevar un pan con agua a la boca.

Mi nombre es Eduardo, soy un escritor de porquería y un funado mas de la ciudad áspera, risueña y pútrida de Guayaquil Aveces tan bella como un amanecer después de una eterna tormenta y otra veces tan fea y corrupta como metropolitano quitando mercadería y puestitos de comida en un núcleo y corazón de esta. La bahía.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario